Cristo, sumo y eterno sacerdote
Lectura de hoy
Hebreos 1–9 completos
- Inicio
- Heb 1,1
- Final
- Heb 9,28
- Extensión
- 9 capítulos
Lee todos los capítulos y versículos comprendidos entre Heb 1,1 y Heb 9,28.
Idea para hoy
Cristo entró una vez para siempre en el santuario, con su propia sangre.
Para meditar
Hebreos comienza con una frase magnífica: Dios habló muchas veces por los profetas y al final nos ha hablado por su Hijo. Toda la carta muestra que Cristo cumple y supera el antiguo culto: es el sacerdote definitivo, que no ofrece la sangre de animales sino la propia, una sola vez y para siempre. Y es un sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades porque fue probado en todo como nosotros, menos en el pecado. Por eso podemos acercarnos con confianza al trono de la gracia. La Palabra de Dios, dice el capítulo 4, es viva y penetra hasta el fondo.
Pregunta personal
¿Me acerco a Dios con confianza o con miedo?
Para profundizar en el Catecismo: CIC 1544-1545
Opcional. Escribe una frase breve; se guarda en este dispositivo.
Oración
Jesús, sumo sacerdote, tú conoces mis debilidades porque las compartiste. Me acerco con confianza a tu misericordia. Amén.